Cuando desaparece una partición
TestDisk trabaja con tablas de particiones, sectores de arranque compatibles y algunas recuperaciones de archivos. Un caso habitual es que el ordenador detecte el disco, pero no muestre correctamente el volumen esperado. La utilidad analiza su distribución y busca estructuras reconocibles. Esta tarea requiere más cuidado que restaurar desde la Papelera, y una partición encontrada no es necesariamente la que conviene devolver al disco.
Christophe Grenier y CGSecurity desarrollan el programa, gratuito y de código abierto bajo la GPL. La versión estable 7.2 aparece separada de una rama de desarrollo. TestDisk y PhotoRec se distribuyen juntos, aunque emplean métodos distintos. Elige la edición estable salvo que exista una razón concreta y orientación suficiente para utilizar una compilación de desarrollo en tu caso.
Preparar el programa sin alterar la fuente
Hay descargas Windows de 32 y 64 bits; los paquetes actuales indican Vista o posterior. Linux y macOS tienen sus propias versiones. Extrae el archivo completo sobre almacenamiento sano, sin descargar ni instalar en el volumen que perdió datos. Ejecuta TestDisk con permisos apropiados para inspeccionar dispositivos. Su interfaz utiliza principalmente menús de texto manejados con el teclado, no un asistente gráfico convencional.
Identifica el disco físico mediante modelo y capacidad. Si los datos importan, conserva una imagen u otra copia adecuada antes de intentar reparaciones. Una unidad que hace ruidos extraños, se desconecta o devuelve errores persistentes necesita un plan diferente del de un disco estable con tabla dañada. Detén los experimentos comunes si sospechas una avería física; cambiar entradas de partición no repara componentes mecánicos.
Examinar antes de confirmar una escritura
Sigue la documentación oficial para seleccionar disco y tipo de tabla. La sugerencia detectada es una pista, no autorización para aceptar todas las modificaciones posteriores. Empieza por analizar y revisar límites, particiones propuestas y listas de archivos disponibles. Guarda el registro cuando sea posible para explicar las decisiones a alguien con experiencia y comparar las observaciones después.
Si puedes listar archivos, copiarlos a otro dispositivo físico puede ser preferible a modificar inmediatamente la fuente. No escribas una estructura solo porque un nombre resulte familiar. Particiones superpuestas, capacidad inesperada o archivos ausentes justifican investigar más. Una reparación cambia metadatos de los que podría depender otro intento, así que conserva el estado inicial siempre que sea viable.
Elegir según lo que todavía se puede leer
PhotoRec identifica contenido de archivos aunque la estructura del sistema esté muy dañada, normalmente perdiendo nombres y organización originales. Recuva propone otro flujo para eliminaciones recuperables en una unidad Windows legible. Tener varias herramientas no justifica ejecutar todas repetidamente sobre hardware que falla. Ajusta el método a los datos disponibles y a lo que necesitas preservar.
La sobrescritura, TRIM de los SSD, cifrado y daños de contenido limitan cualquier recuperación. TestDisk no promete reconstruir lo que ya no existe. Tras copiar archivos, abre copias y verifica sus contenidos. El objetivo no se cumple simplemente cuando reaparece una partición en un menú, sino cuando los datos necesarios resultan utilizables y están respaldados.